Bebé de 20 meses, pequeño aventurero adolescente adorable

bebé curioso

Hace mucho tiempo que no escribo por aquí, y tampoco es que me prodigue demasiado por las redes sociales pero, como ya os comenté, mi vida ha cambiado y mi tiempo libre se ha reducido de una manera espectacular. Lo bueno de haber estado ausente es que todo el tiempo que he podido se lo he dedicado a mi familia. Después de tanto tiempo, Bú ha crecido, por supuesto, y es que mañana cumple 20 meses y ha cambiado tanto…

Con el año nuevo llegaron las palabras, su voz empezó a resonar por todos los rincones de la casa, del parque, por la calle, en el coche… Quiere darle un nombre a todo lo que ve, y se esfuerza, señalando y repitiendo varias veces las palabras que nosotros le decimos tras ser cuestionados por sus ojos ansiosos y su dedo acusador. Así, ahora existen palabras en su mundo como excavadora, magdalena, zapatillas, galleta, tortilla, salchicha, leche, Cola Cao, naranja, mandarina, taxi, coche, pinturitas, cebra, elefante, buho…  Cada día se incrementa su vocabulario, por supuesto pronunciado a su estilo pero no sin falta de esfuerzo, señalando y repitiendo, una y otra vez, y otra, hasta que cree que suena como tiene que sonar. Ahora comprendo que los padres hablamos un idioma más, a parte del inglés, el alemán, el catalán o lo que cuadre, el de nuestros hijos. Hay momentos en que mantiene unas conversaciones conmigo, con Whisky o con el juguete que le toque que no soy capaz de descifrar, pero me quedo como tonta observándole y haciendo grandes esfuerzos por ponerme a su nivel.

bebé pirenáico

En estos últimos meses también se ha hecho fuerte su personalidad y ha aparecido su palabra preferida y nuestra desesperación, el “no”. Todo es no. La vida es un gran NO lleno de enfurruñamientos sin sentido y de injusticias vitales. La maravillosa adolescencia infantil ha hecho su aparición y no parece que se vaya a marchar. Sin embargo, hay cosas que veo en él que me enamoran, si tan sólo supiésemos el truco para guardarlas y que no se esfumen con el paso del tiempo… Su vena artística y sus ganas de experimentar me recuerdan que en mi familia la vena artista es la habitual y que la rara, la científica loca, soy yo. Aunque cuando le veo experimentar con la tierra, con la harina, hacer puzzles con una velocidad y una lógica espectacular, veo al pequeño científico y me sale una sonrisa maliciosa, “ahí está mi pequeño poso”.

experimentación de niños menores de 2 años con comida

¿Sabéis que cuando los niños cocinan o juegan a hacer pociones están desarrollando su lado científico? De pequeños brujos y brujas infantiles han salido muchos de los científicos que pueblan nuestros laboratorios. Mirándolo aprendo que de pequeños somos TODO, aventureros, extrovertidos, valientes, creadores, experimentadores, la sorpresa es algo que nos acompaña de manera constante y en general, somos felices. Cómo me gustaría que recordara todo lo que ahora hace, la intensidad con la que vive la vida.

En estos últimos meses, Bú no ha pegado el estirón que le lleve al percentil 50, y sigo sin atreverme a pesarle porque los 9 kg son una meta que doy por hecho que la hemos conseguido y no me quiero llevar el chasco de ver que sigue por debajo. Seguimos sin tener claro si es o no intolerante a la lactosa, aunque por lo menos hemos descartado que sea alérgico a la proteína de la leche, o celiaco, o que tenga un montón de historias, que para eso nos tocó ir de especialista en especialista. El mundo (su pediatra, y también nosotros) empezamos a aceptar que es delgado y que no será jugador de baloncesto pero que tampoco tiene por qué ser pequeño.

Las estaciones han cambiado desde que escribí la última vez, y aunque a la nieve le costó llegar, al final apareció y pudimos presentársela a Bú. Todavía no tenemos claro si le gusta o no. También han llegado las flores y quiere llenar de margaritas las manos de todas las madres de sus amigos, todo un galán que ya apunta maneras.

Veinte meses tiene ya este pequeño macarra con corazón de oro, como los buenos rockeros. Y a mí se me cae la baba cada vez que da las gracias, comparte y te llena de abrazos cuando cree que te has hecho “pupa”, cuando se le iluminan los ojos porque se encuentra con sus personas favoritas y con todo lo que disfruta descubriendo el mundo, recibiéndolo siempre con una sonrisa. Pienso en la próxima vez que celebremos un 20 en su vida y las cosas habrán cambiado tanto que me entra el vértigo, como aquella canción de Ismael Serrano.

Total, que este post tenía que ir de otro tema pero mientras le ponía música para que se durmiera me he venido arriba pensando en su cumplemes y aquí está, mi pequeña vuelta. Intentaré volver de verdad y traeros pronto contenido menos sentimental y más interesante. Mientras tanto… ¿con qué os quedáis de los últimos descubrimientos de vuestros peques? ¿Miráis al mundo con otros ojos, con vuestros ojos de niños pequeños?

Bú en la nieve

P.D.: Quiero dar las gracias a Ely de Mamá de día y de noche, que con su mensaje del otro día me ha dado el empujón que me faltaba. Mil gracias por acordarte de mí.

1 comment

  1. Ely

    Corazón, es que llevaba tiempo sin saber de ti y tenía 10 segundos para buscarte en el móvil y escribirte! ¿Cómo no hacerlo? Disfruta del poco tiempo libre que tienes con los tuyos y cuéntanos tu vida cuando puedas y te apetezca, seguiremos aquí esperándote! <3 Un abrazo grande, guapa!

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